¿Qué pasa con las fuentes gratuitas? La réplica

¿Qué pasa con las fuentes gratuitas?

Ayer gràffica publicaba un interesante artículo titulado ¿Qué pasa con las fuentes gratuitas? en el que intentaba abrir un debate en torno a la validez de las tipografías gratuitas. Para ello contó con la inestimable voz de cuatro grandes de nuestro país: Andreu BaliusEduardo MansoJordi Embodas y Laura Meseguer. El conjunto de estos cinco artículos me pareció interesantísimo, pero eché de menos una voz discordante que de verdad diera paso a un debate mayor. Sin duda yo no estoy a la altura de estos cuatro diseñadores, pero me gustaría aportar una opinión diferente y humilde que al menos sirva para enriquecer la conversación.

Por resumir, me ha dado la impresión de que se daba a entender que las tipografías gratuitas son —hablando pronto y mal— una mierda, salvo alguna honrosa excepción. Este axioma me parece totalmente erróneo y, por qué no decirlo, injusto. Es verdad que entre las tipografías gratuitas existe muchísima mediocridad, pero también entre las de pago. Podría decirse que el 90% de la tipografías gratuitas no dan la talla, pero también en las de pago. No hay más que pasearse un rato por MyFonts para darse cuenta de la cantidad de basura tipográfica que existe por muy de pago que sea. Obviamente esto no demuestra que las tipografías gratuitas sean, por ende, de calidad. No hay más que pasearse por Dafonts y… mejor no sigo. Allí sí que el 99,99% de las fuentes que hay son auténticas aberraciones. Pero existen otras plataformas, otras fundiciones y otros diseñadores que optan por la gratuidad sin caer en la mediocridad.

Que por otra parte, ¿quién decide qué es o no es una buena tipografía? En este campo, el de la tipografía, la función debe primar sobre la forma y es por ello que una buena tipografía —en lo formal— puede convertirse en una mala tipografía si la exponemos a un escenario hostil. Así pues, lo honesto es fijar la función y en consonancia escoger la forma sin mirar la etiqueta del precio. A veces será de pago, pero otras veces no y por tanto habremos hecho «buena» una tipografía gratuita. ¡Sorpresa!

Yo soy un recién llegado. En abril de 2012 publiqué mi primera tipografía —la segunda saldrá en un par de meses— llamada Valentina y decidí publicarla sin ponerle un precio. Opté por que el usuario, o sea tú, le pusieses precio. No lo hice porque pensara que mi trabajo era malo —tampoco creo que sea bueno— sino porque creí que era lo justo, lo justo por dos razones. La primera razón era para «devolverle» al mundo todo el conocimiento que a mí me había aportado. Soy autodidacta y he aprendido de observar a los grandes y de leer libros; pero también de leer tutoriales en internet que alguien perdió el tiempo en realizar, de leer artículos en Unos Tipos Duros que alguien perdió el tiempo en escribir y de investigar en publicaciones del siglo XVIII que alguien perdió el tiempo en escanear. Y todo ello gratis. ¿No hubiera sido injusto que yo me hubiera lucrado del producto de este conocimiento colectivo? Además, y ahí va mi segunda razón, mi primera tipografía dista mucho de ser perfecta por errores propios de la inexperiencia y no me parecía ético cobrar un precio fijo por algo «no profesional». Así pues, decidí regalársela al mundo y que el mundo decidiera. Diez meses después puedo decir con felicidad que ha alcanzado —hoy mismo— las 100.000 descargas. La difusión que he alcanzado ha sido enorme, pero es que además mucha gente decidió hacer microdonaciones para recompensar mi esfuerzo y mi trabajo. Y allí es donde paso al siguiente punto.

¿Estamos ante un cambio en el modelo de negocio? Creo que sí y lo creo fervientemente. Los micropagos ya han triunfado en la venta de canciones (iTunes de Apple) y videojuegos (App Store de Apple) cambiando la industria para siempre. ¿Es posible que esto suceda en el mundo tipográfico? ¿Acaso una tipografía tiene más valor que un videojuego que lleva detrás el trabajo de cientos de horas de muchas personas? ¿No sería genial poder comprar una buena familia tipográfica por solo un dólar? ¡Un maldito dólar! Imagina 100.000 compras de un dólar. Todos ganamos: el diseñador de la tipografía obtiene la recompensa a su trabajo y 100.000 diseñadores pueden disfrutar de una herramienta que de otra forma no podrían. ¿La realidad es otra? ¿A la gente no le gusta pagar? La experiencia me ha demostrado lo contrario aunque no me deje ser todo lo optimista que quisiera. Dejémoslo pues en 10.000 descargas por 10 dólares. Se me cae la baba solo de pensar las familias que me compraría y que añoro en secreto desde hace años. Así pues, no creo que las tipografías gratuitas o «baratas» sean malas por definición, sino que pueden ser parte de una forma de promoción o de experimentación en la distribución tan lícita como la de cobrar cientos de euros por una familia completa.

Para acabar, me gustaría dejar claro que con esto no quiero decir que todos los productos deban ser libres y gratuitos. Cada autor define la forma de distribuir su obra y, tanto si es de pago como si es gratuita, debe respetarse. A mi próxima tipografía todavía no sé qué precio le pondré, pero adelanto que no será gratuita —quiero ver y comparar el resultado— y no por ello tendrá más o menos derecho que mi querida Valentina a ser pirateada o modificada. Que sea gratis no quiere decir que se le pueda violar y que sea de pago no quiere decir que sea una monja.

Autor

Diseñador de tipos en la fundición digital independiente Tipotecture. Autor y locutor del blog y podcast sobre tipografía Don Serifa, locutor del podcast sobre diseño Perdiendo las formas, miembro de ATypI (Association Typographique Internationale), Unos tipos duros y Lletraferits. Organizador y formador de Glíglifo, divulgador y docente de la tipografía mediante artículos en blogs y revistas, workshops y conferencias por España y Latinoamérica, y formador online en video2brain/lynda.com y Domestika.

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41 comentarios

  • Responder febrero 14, 2013

    Samuel

    Chapeau, Pedro … comparto todas tus opiniones de principio a fin …

  • Responder febrero 14, 2013

    Octavio

    Un matiz a lo que dices:

    Claro que en Myfonts hay mucha basura, pero es que Myfonts es basura. Lo que te quiero decir con esto es que Myfonts es una aspiradora en la que se sube todo lo que tu quieras. Osea you puedo hacer una tipografia en 15 segundos y subirla a Myfonts por un precio de 200€. Eso no quiere decir que la tipografia los valga, nisiquiera aunque haya un pardillo que los compre. La proporcion de mediocridad en los mercados adecuados es casi inexistente, la proporción de despropositos en Myfonts, dafont y tipografías gratuitas es enorme.

    Cuantas tipografías malas hay en Underware, Type-Together, Parachute, Commercial Type, Typofonderie, Emtype, TypeRepublic, etc etc? Ninguna. Y cuanto trabajo tienen? Probablemente cada una de ellas mas que 25 de la basurilla de Myfonts juntas. ¿Como compensamos ese tiempo invertido por profesionales formados?

    Porque importante, la calidad de una tipografia no se mide por el uso que se le de. La calidad de una tipografía se mide por un conjunto de parámetros técnicos en los que puede haber discordancia de diseñador a diseñador pero donde la gran comunidad podría alcanzar una cosa cercana al consenso, sobretodo en lo que respecta a las decisiones más generales. Dicho de otra forma, si yo te digo que la proporción de tus mayúsculas es erronea seguro que vas a encontrar a otro tipografo que te diga que no lo son, pero si realmente es erronea, encontraras 10.000 que te lo digan frente a 500 que digan lo contrario. Y los que tienen más experiencia y reconocimiento casi siempre coinciden.

    Según mi experiencia, puedes realizar una tipografía de calidad y hacerla gratuita, pero es inviable como metodología de trabajo general. La mejor prueba de ello es que nadie lo hace.

    En el tema de los micropagos ya no entro porque me parece arena de otro costal además de algo muy complejo. Sólo me queda pensar que por que no se aplica a todo lo demás. Osea si un Lamborghini valiera 1000€ seguro que venderían muchísimos más y ganarían más pasta. ¿Por que no lo hacen?

    PS: por cierto, no compreis fuente en Myfonts, compradlas en las fundiciones originales. Les daréis más pasta a los diseñadores, que siempre se agradece.

  • Responder febrero 14, 2013

    Daniel Rodríguez

    Hola Octavio, un placer leerte por aquí; me gustaría discutir algunas de las ideas que has plasmado en tu comentario a esta entrada:

    Sobre el primer párrafo: yo no metería a Myfonts en el mismo saco que Dafont y las tipografías gratuitas; Myfonts hace lo que hace porque entiende cómo funcionan ahora los mercados, se aprovecha de la economía “Long Tail” —si no habéis leido el libro os lo recomiendo— y publica buenas tipografías junto a las mediocres. Lo hace porque el 98% de las tipografías de su catálogo se venden al menos una vez y toda esa masa de productos mediocres sumados muchas veces hacen un volumen superior al de las ventas de las tipografías buenas. No hablo con datos reales pero esta proporción se cumple absolutamente en todas las industrias digitales, desde la música hasta los libros o las películas, no creo que la tipografía sea diferente.

    Sobre el tercer párrafo (Pedro ¿podrías activar la posibilidad de citar en los comentarios?) tampoco estoy de acuerdo, la noción de calidad para mí es adecuación al uso y hay muchas tipografías gratuitas que cumplen con el uso para el que han sido diseñadas; a veces hablamos de tipos de calidad pensando sólo en tipos de lectura pero hay también necesidades de tipos display que hay que cubrir. En el entorno digital se está pasando de la autoridad (la opinión de los expertos a la que aludes) como criterio de calidad a la notoriedad (el número de descargas o la colaboración —crowdsourcing— de muchos usuarios; la Wikipedia sería un ejemplo). No es ni mejor ni peor, es diferente, lo digital nos empuja hacia la cantidad y lo analógico hacia la calidad.

    Cuando dices: “Según mi experiencia, puedes realizar una tipografía de calidad y hacerla gratuita, pero es inviable como metodología de trabajo general. La mejor prueba de ello es que nadie lo hace” no me queda claro lo de la metodología de trabajo; si haces una tipografía de calidad para venderla y nadie la compra, ¿qué diferencia hay con una tipografía gratuita metodológicamente hablando? y ¿cómo puedes decir que la prueba es que nadie lo hace si hay tantos casos —en Google Fonts tienes unas cuantas tipografías bastante decentes— de éxito —mira lo que pasó con la Museo— que demuestran lo contrario?

    ¿Y cómo puedes comparar un Lamborghini con una tipografía digital? Hacer una tipografía lleva muchas horas de trabajo y de promoción, pero no tienes que comprar acero ni hacer soldaduras ni gastarte un dineral en una caja de cambios. Me parece un ejemplo muy mal traído, compara un Lamborghini con una fundición en plomo si quieres, pero ahí no encontrarás a nadie que defienda que se regalen. Compara una tipografía digital con un ebook y verás como hay millones de casos en los que la gente decide regalar sus horas de trabajo o cambiarlas por un “like”, un tweet, una subscripción a una newsletter o simplemente tráfico hacia una web donde vendes otro servicio o producto que te interesa.

    Donde sí estoy de acuerdo es en el último párrafo, faltaría más.

    Un abrazo,

  • Responder febrero 14, 2013

    Rafael Jordán

    Es un tema interesante, me gustaría añadir al debate la licencia Open Font. Es un tema interesante del que no se ha hablado y que como todo en esta vida puede llevar a resultados menores o mayores pero no quita que sea un método colaborativo más allá del negocio.

    Esta claro que un tipógrafo quiere vivir de su trabajo, crear una fuente es laborioso y solo aquellos que lo viven con pasión aguantan este proceso pero también hay que dejarse llevar por la experimentación en algún momento que es lo que hace que el mundo avance.

    En mi caso, yo estoy elaborando mi primera tipografía (buf!) que la presentare para mi PFC. Es una de revisión de una rotulación modernista y la entiendo como un proyecto cultural, si mi intención (más allá de que sea la primera y que este más o menos acertada) es recuperar unas formas muy interesantes que podrían perderse por ser una obra ignorada por la mayoría ¿como ponerla de pago? si podría, pero iría un poco contra el espíritu con el que comencé el proyecto. No se aun con que formula la lincenciare pero se que será gratuita (al menos en un principio). Con esto quiero decir que existen tipografias que pueden ser de calidad pero que estén de forma gratuitas más alla de motivos o modelos de negocio y promoción (aunque también puedan cumplir esta función).

    Vamos, dejo el tema ahi jaja

  • Responder febrero 14, 2013

    Fitoschido

    Solo quería decir que estoy completamente de acuerdo con este artículo. Encuentro ridículo que se tilde de «baja calidad» a las tipo gratuitas per se, porque, como bien lo señalas, puedes encontrar cosas horribles que encima son de pago —y no solo en MyFonts—.

  • Responder febrero 14, 2013

    Octavio

    No pensaba entrar porque me pierdo en estas luchas, así que este es el ultimo comentario que voy a hacer, no por falta de respeto sino porque me he de medir en esto de los debates.

    a) Myfonts: no cuestiono el modelo de negocio de MF, incluso me da envidia (la han comprado por 50 millones de dolares, mal no les debe de ir). Solo digo que no sirve como referente de fuentes de pago de baja calidad porque no hay un filtro para los proyectos. Todo pasa, al precio que quieras.

    b) Cuando yo hablo de calidad hablo de todos los tipos, display incluidos. La noción de distincion entre display y texto la has traido tu. En cuanto a que la calidad esta en el uso y no en un ente objetivo es una cuestión muy personal tambien. La wikipedia como dices funciona mejor ahora, pero la Enciclopedia Britannica sera ahora y siempre más fiable. Del mismo modo porque mucha gente se siente en una silla no significa que esa silla sea buena, significa que en relacion calidad precio es la que la masa compra. ¿O es que Ikea vende los mejores muebles del mundo?

    c) Las google fonts son ejemplos precisamente de eso. Muchas fuentes bastante deficientes que se emplean mucho. Pero no te creas que son gratuitas, no para Google. Cada diseñador encargado por google ha cobrado como minimo 5000 euritos, y eso los que menos (solo por peso he?) algunos han llegado a los 50.000 en total cerca de 2.000.000 de dolares invertidos por Google en las webfonts. Y no es para hacerle un favor a la humanidad, es para hacer mas eficientes los adwords y sacar mas pasta. Las google webfonts son un regalo con trampa y para colmo muchas muy deficientes. En un futuro seran mejores, pero ahora no lo son. SI a mi me pagan 50.000 por mis fuentes las hago gratuitas tambien, no lo dudes. Museo es un caso aislado de una sola fuente de una familia, y el proyecto ha funcionado porque el resto de miembros que son de pago le han dado mucha rentabilidad a Jos. En ambos casos hablamos de grandes ejemplos de estrategias comerciales, no del éxito de las fuentes gratuitas. El matiz es fundamental.

    d) lo del Lamborghini es un ejemplo poco trabajado pero si preferias que dijera “con un margen de beneficio de 1000€” lo puedo decir, creia que no hacia falta. Una tipografia tampoco es gratis. Entre el editor de tipografias, el Metrics Machine si lo quieres hacer bien, el superpolator, el equipo, etc etc, hablamos de una profesion a la que si le sumas una buena formación o un periodo de experiencia te vas a cerca de unos 12000€, sin contar el tiempo empleado en la fuente. Como recupero eso.

    Y fin, estare encantado de seguir el debate en persona pero no por aquí que me pierdo :) Un abrazo a todos

  • Responder febrero 14, 2013

    Ivan de Ramos

    Excelente comentario Pedro.
    Creo también que el mercado está cambiando y estoy de acuerdo con la creación de productos gratuitos o de muy bajo precio. Yo soy una de las personas que ha comprado tu tipografía y ha donado. Hago lo mismo con programas que uso habitualmente, Cyberduck, Sublime Text, Coda… Creo que es un método efectivo de popularizar tu producto y que las personas que realmente lo vean útil lo valoren de manera económica. El ejemplo de éxito con modelo de gratuidad es Google. Hacen los productos para ellos, con la premisa de la gratuidad para el usuario y los productos se hacen rentables cuando son útiles para los demás. Otro ejemplo diferente pero aún mas claro son las App… que le pregunten a la gente de Angry Birds si les ha ido mal sacando juegos gratuitos… El juego ha cambiado para todos, no sé si para bien, pero ha cambiado rotundamente.

  • Responder febrero 14, 2013

    Alberto Gutiérrez

    Por orden de aparición: bravo Pedro y bravo Daniel. Veo bien reflejada mi opinión sobre el tema en vuestros comentarios. Qué saludable es el debate sosegado…

  • Responder febrero 14, 2013

    Elena (@GraphicGirl)

    Y no será posible, y plausible, que ambas opciones coexistan?

    Tipos a precios de un dolar, si, y no.
    Si porque efectivamente permite que todos usemos fuentes que de otra manera sería imposible, las “masas” de diseñadores usando tipografías de calidad, sería de agradecer. Y no porque se pierde la exclusividad, y es un matiz que en diseño gráfico se agradece.

    Y tambien tipos gratis, porque no. Ahora diseñar fuentes es mas fácil que nunca, un ordenador, uns software y un poco de conocimiento. Eso si el resultado distará mucho de ser profesional. Como dice Octavio, hace falta mucho tiempo, aprendizaje e inversión para dar ese salto del amateur al profesionalismo. Pero por que no compartir esos trabajos que obviamente no se pueden utilizar para editar libros, pero que permiten que el espectro tipográfico aumente, que sirven de experimentación y práctica, y que pueden ser el principio de grandes diseñadores en el futuro.

    Sinceramente no creo que el problema radique en la existencia de tipografías gratuitas, ni de poca calidad, sino en el uso y conocimiento de los diseñadores, o mas bien, en su des-uso y falta de conocimiento a la hora de aplicarlas.

    PD: Octavio, ummm esas cifras que barajas de GoogleFonts tendríamos que revisarlas y comparar fuentes (periodísticas, no tipográficas), no me cuadran :D

    • Responder febrero 14, 2013

      Octavio

      Confia en mí en eso Elenilla ;) Si no te cuadran es porque me he quedado corto.

      • Responder febrero 14, 2013

        Elena (@GraphicGirl)

        pues entonces se de gente que ha cobrado de menos, no dudo de tus fuentes… o deberia dudar de las mias?

        • Responder marzo 18, 2017

          ZEP

          Coincido, doy fe, esas cifras son exageradas Octavio.

  • Responder febrero 14, 2013

    Jordi Embodas

    Hola chicos, me parece muy interesante, como no, yo no he estudiado ningún modelo de negocio ni nada parecido. Estoy totalmente de acuerdo con los micropagos, allí vamos todos los que participamos del comencio on-line internacional. Lo único que quería decir es que yo he intentado respetar el orden establecido que me encontrado, es decir, he intentado poner el precio “adecuado” o “justo” a la fuente que oferto en ese momento, valorando un poco lo que hay de similar, a grosso pues una fuente script y display está sobre los 20 y una de texto, con un gran encoding, versalitas, numerales y todo eso está sobre los 50. Eso trato de posicionar un producto que se maneja en esta escala de valores, si las tipos valiesen 5 euros el peso yo lo hubiese respetado y habría vendido mayor número y ganado quizás algo menos de dinero, no lo sé y no me importa de momento, por suerte o desgracia la tipografia no es mi principal fuente de ingresos y eso me permite seguir disfrutandola.

    Otro tema es eso si está bien o está mal, si para mi es una mierda tal y parta ti cual, esta claro para mi cuales son fuentes de calidad y fuentes que no, pero si está claro que la grandes MF i FF tienen mucha mierda, pero son gigantes tienen milie i miles. La calidad se puede mantener si eres relativamente pequeño.

    A ver como vamos, a mi de momento me interesa más el reconocimiento que el dinero.

    Agur

    • Responder febrero 14, 2013

      Daniel Rodríguez

      Octavio no te cortes, todos sabemos que en un canal online es muy fácil malinterpretar lo que se escribe y todavía más fácil acabar con un cabreo monumental —máxime con un tema tan delicado— pero yo al menos no voy a dejar que eso pase. Entra al trapo con todo, los tipópatas somos gente de sangre caliente (la pasión por las letras nos consume) y seguro que entendemos que alguien se encienda un poco.

      Si algo te molesta pide una aclaración y punto; y si hace falta te paso el teléfono y charlamos tranquilamente.
      Si te parece contesto a un par de cuestiones que mencionas:

      1) La Enciclopedia Británica no es más fiable que la Wikipedia
      2) Ikea vende los mejores muebles del mundo en su escala de precio
      3) Si mucha gente se sienta en una silla, algo tiene. No dudo que haya mejores, pero algo pasa cuando algo se usa de forma masiva; puede que nos parezca raro este razonamiento pero los nativos digitales lo tienen asimilado (te recomiendo el libro de Alessandro Barico “Los mutantes”) y es el razonamiento que le va a llevar a Pedro a hacer su segunda tipografía: “si a 10.000 personas les ha gustado mi tipografía será que valgo para esto (no seré un Embodas, un Manso o un Spiekermann pero algo tengo).”
      4) Google Fonts tiene mucha basura pero ha empezado a comprar tipos decentes y ha ocupado un espacio que no se ha cubierto con micropagos (es lo que pasa cuando uno no es rápido adaptándose a las nuevas formas); está claro que su interés es que no haya ningún texto como imagen en la web para poder rastrearlo, lo de Adwords no lo entiendo (se agradecen pistas)
      5) lo de los 12000€… ahora mismo con un iPad y una app de 5€ puedes hacer una tipografía; con un ordenador normalito (600€) y FontForge puedes hacer una tipografía aún mejor… y el máster te lo puedes ahorrar tranquilamente. No lo veo tan drástico, en si aceptamos tu cifra, los 12000€, pues son 12000 copias de una tipografía a un euro cada una.
      6) lo del Lamborghini no cuela; no puedes comparar átomos con bits, no siguen las mismas reglas. Sería como comparar una partida de Paintball con una de Call of Duty (se parecen estéticamente pero poco más), no sé si el ejemplo está bien traído… pero la verdad es que este tipo de comparaciones no me gustan mucho. Además para diseñar el Lamborghini te hace falta un máster, un ordenador que te cagas y un software carísimo, y a eso le tienes que sumar 1 tonelada de acero y miles de componentes eléctricos, tienes que tener una nave gigante, pagar a decenas de obreros, comprar varios robots… no se puede comparar ni a tiros.

      Lo dicho, sigue discutiendo por aquí que en persona lo tenemos difícil…
      Gracias por participar

    • Responder febrero 14, 2013

      Daniel Rodríguez

      Ey Jordi, como siempre has dado en el clavo y con mucho sentido común; estoy de acuerdo contigo pero los que optáis por posicionaros en la media de precios os estáis perdiendo oportunidades que surgen con las nuevas maneras de hacer las cosas. No me canso de repetíroslo: los que ya tenéis un buen catálogo deberíais hacer las pruebas con micropagos a ver qué pasa (con una familia sólo, quizás una antigua que se venda menos) y poder hablar con datos en la mano. Si el experimento sale mal siempre puedes volver a subir el precio.

      Y en mi argumento reconocimiento no es lo contrario de dinero sino de impacto (llámalo tráfico, volumen o como quieras), y se trata del nuevo sistema, a mí tampoco me gusta pero no hay marcha atrás.

      • Responder marzo 18, 2017

        ZEP

        Daniel, estoy 100% de acuerdo contigo. Quiero agregar que hoy en día me resulta muy injusto tantas limitaciones a las tipografías de fundiciones, ya que en eso no veo nada de creatividad. Cuando todos quieren sacar provecho por algo que realmente no lo vale. Algunas fuentes deberían ser de uso universal, como diseñador, me siento encarcelado al no tener la libertad de usar una tipografía porque no tengo licencia. Es frustrante ya que muchas veces nuestro trabajo depende de ellas, aunque ellas no sean quienes definen la calidad de nuestro diseño. Por otro lado me parece totalmente lucrativo el sistema de suscripciones, donde tienes que pagar por mes por el uso y luego se te desinstalen las fuentes! Un locura! Un encarcelamiento moral de parte de estas empresas que se sienten dueñas de hasta los creadores de fuentes. No lo ves un poco frustrante? Saludos!

    • Responder febrero 14, 2013

      Daniel Rodríguez

  • Responder febrero 14, 2013

    ricardobm

    Y punto.

  • Responder febrero 15, 2013

    Jordi Embodas

    Gracias por entenderme. De hecho solo añadir que cuando conseguí que me publicasen mi primer tipo Orenga (cosa que me costó un huevo, precisamente para darle la calidad técnica para que alguien la decidiese publicar) pues bien, yo no puse ni el precio, y eso pasa mucho con los autores no escribes un libro y vas a la editoria y le dices esto lo tienes que vender a 30 euros. Y otra cosa si distribuyen en MyFonts o Fontfont y respetas su escala de precios para no confundir al client que lo tuyo es mejor o peor, luego no puedes ir a tu web y rebajar los precios o regalar pesos lo tienes prohibido por contrato. Así que no es tan sencillo com parece.

    • Responder febrero 15, 2013

      Daniel Rodríguez

      Buen dato Jordi, pero la idea que te doy es bajar los dos precios, el de MF/FF y el de tu web. ¿Qué flexibilidad te dan en Myfonts para cambiar precio?

      • Responder junio 8, 2013

        Jordi Embodas

        Queridos Pedro y Daniel:

        Ahora me encuentro lanzando otra familia en Myfonts y está en esas Hot new fonts, viendo mis “competidoras”, he llegado a la conclusión que MF más que una distribuidora de tipografías es una lucha de descuentos, la mayoría son del 80, 70 y hasta 90 % del precio rebajado de precio ya de por sí no muy altos. Así puedes adquirir estilos sueltos por 2 o 3 euros o familias enteras por 15, 20 o 30 euros.

        Myfonts nunca me ha sugerido nada de precios ni de descuentos, pero supongo que la inercia y la lucha digamos entre los diseñadores de tipos para intentar vender ha llegado a ese extremo, la verdad es que es una pena, adquirir una tipografía se ha convertido en una compra impulsiva para tener una letra nueva instalada (o ni eso) en nuestro ordeñador?

        He caído en la trampa de los descuentos para sobrevivir y en este caso recuperar un poco la inversión que he tenido con este tipo en cuestión, pero he intentado mantener una mínima dignidad que creo que tiene que merecer el producto. También pensando en el futuro y no ir a tumba abierta como si solo puedes vender los dos primeros meses de salir.

        Pienso que esta inercia de bajar los precios que no debería de ser así, no sé donde terminará todo eso, pero de aquí a lo gratis no hay mucho, así que Myfonts corre el peligro de parecerse a Dafont, creo que hay que dar el valor que se merece a la tipografía como eje y herramienta fundamental para el diseño gráfico, creo que con esa política de bajar precios lo que provoca es una segmentación entre plataformas para profesionales con tipos de calidad a precios altos y plataformas para amateurs o para todo el mundo con precios muy asequibles pero con una calidad digamos dispar e irregular. Y los que intentamos dar a conocer nuestro trabajo tenemos que posicionarnos a partir de ahora pero cada vez veo más claro, con las tipografías que a mi me gusta hacer, que tiro por el lado profesional, prefiero menos ventas pero más fructíferas, no solo económicamente, me refiero también que la tipografía sea utilizada por un buen profesional que le sepa sacar su jugo. Así es como lo siento ahora, me siento más a gusto en Fontshop que en Myfonts.

        Un abrazo, —J*

        • Responder junio 10, 2013

          Daniel Rodríguez

          Hola Jordi, enhorabuena por la Bulo Rounded, te ha quedado redonda (seguro que no soy el primero en hacerte la broma). Entiendo perfectamente tu postura, de hecho creo que me habéis convencido entre Andreu, Eduardo y tú —al menos parcialmente— y te agradezco tu naturalidad para tratar estos temas.
          Lo importante es el movimiento que se vislumbra en MyFonts, creo que se avecinan cambios muy fuertes (tú le has llamado segmentación y creo que van por ahí los tiros) y tenemos que estar preparados para lo que viene.
          Seguimos el debate,

  • Responder febrero 15, 2013

    María

    Hola Dani,
    es la primera vez que escribo aquí, a ver qué tal. No soy una especialista en tipografías pero me apasionan y dibujo mucho. Estoy ahora indagando en cómo hacer una completa y publicarla. En cuanto a tu post sobre precios y cobros, me parece muy acertado. Empezamos a perder mucho un punto de referencia más allá del precio que tienen las cosas. Pensamos que algo que tiene un precio alto por ende es mejor. Y ahí cómo se desarrollan las cosas. Las cosas valen lo que el creador considere y si este considera que su precio es gratuito por mil razones (me encanta la de devolver lo que la vida nos da), pues es un precio maravilloso. Porque no tener precio, también es un precio. Una obra artística (y para mi una tipografía lo es), no puede ser valorada según su igualación en €, porque aún no he visto una tabla de valores de tiempos, creatividad, dedicación e ilusión que se pone en una creación.
    Muchas gracias por tu post y por tu blog que recientemente he descubierto.
    Un saludo
    María

    • Responder febrero 15, 2013

      Daniel Rodríguez

      Gracias María, ya ves que no pasa nada por comentar y aportar, todo lo contrario.
      Sobre el precio y lo gratis, he aprendido una cosa: Gerard Unger me pegó una bronca (exagero un poco pero es que soy andaluz) porque dije en una ocasión que los diseñadores noveles podían regalar su tipo para darse a conocer, y según su opinión regalar algo es quitarle valor.
      Después de darle unas vueltas creo que ambos tenemos razón, se puede dar una tipografía sin obtener dinero a cambio pero hay que pedir siempre algo a cambio: puede ser una subscripción a la newsletter, un like/twit, una donación voluntaria, lo que sea. No obtienes dinero pero consigues tráfico o información que puedes usar para ganar dinero con otro servicio/producto de tu web. Es la nueva manera de hacer las cosas.
      Sobre el blog no lo menees mucho que aún está en construcción, hay secciones sin completar y entradas fundamentales sin escribir. En un par de meses estará listo y lo podré anunciar convenientemente.
      Un saludo!

      • Responder febrero 15, 2013

        Don Serifa

        Daniel, sobre el blog y el post creo que se refiere a ESTE post y a ESTE blog. Así que María, menéalo todo lo que quieras :-P

        • Responder febrero 15, 2013

          Daniel Rodríguez

          OPS!! creo que tienes razón, y me acabo de dar cuenta de que he monopolizado la conversación como si el blog fuera mío… qué desastre!

          • febrero 15, 2013

            Don Serifa

            Eso es bueno, quiere decir que te sientes como en tu casa ;)

  • Responder febrero 15, 2013

    María

    Gracias por contestar. Los andaluces es verdad que exageramos pero bueno, de ahí nuestro encanto. En cuanto al tema del valor y que este solo se mida en dinero… es que no estoy de acuerdo. El valor de algo va mucho más lejos de su cuantificación económica. No por tener un precio más bajo en € vale menos… porque quizás estás teniendo a cambio algo más valioso para tí. Lo que si estoy totalmente de acuerdo es que, en este caso la tipografía, es uno mismo quien debe decidir sobre ella y no que nadie haga uso de ella sin el consentimiento del creador. Eso para mi es fundamental.
    Lo menearé y cotillearé… es lo que tenemos los creativos… cotillear!!

  • Hola a todos.He leído vuestros post y me quedo con la última reflexión de Daniel y agrego esta definición: “Si hoy regalas algo, mañana nadie pagará por tu trabajo”. También pienso y con mucha “serifa” (con perdón del admin.) que desde el momento que todo está disponible…es muy difícil pretender que tus clientes paguen por lo que haces. No existen ya argumentos que avalen ni el profesionalismo, amor y dedicación, experiencia, estudios o posgrados que hayas hecho. Estamos viviendo una absoluta libertad de intercambio con “las nuevas tecnologías” (me chirria este mote llevamos ya 20 años o más tras una pantalla), decía: libertad, gratuidad, compartir…¿pero nadie se ha parado ha pensar que no es igual en el supermercado?, allí no hay freeware hay que ¡pagar!. Y¿ de la electricidad que gastamos? al encender nuestros ordenadores ¿hay electrones free? ¿ENDESA tiene una página para bajarte electrones libres?…megas libres en el adsl, etc., etc., y así sucesivamente no quiero ser pesado hace muchos años que estoy en esto y os puedo asegurar para los recién llegados que la cosa no va nada bien. Creo y estoy de acuerdo con muchas cosas, pero busquemos un sistema que permita que no haya desigualdades.

  • Responder febrero 22, 2013

    Enlaces enlazables

    […] haya. No es un texto demasiado a favor. Por su parte, Pedro Arilla ha respondido en Don Serifa con “¿Qué pasa con las fuentes gratuitas? La réplica”. Hale, a […]

  • Creo que los autores son los dueños de distribuir en la forma que les plazca su obra. Yo personalmente creo entender a ambas partes, algunas de mis tipografías son gratuitas (las que yo he decidido) y otras por la inversión de tiempo y recursos, prefiero comercializarlas. Pero cómo bien dice Octavio, crear tipografías no es gratis y como no me gusta ver mis fuentes circulando ilegalmente en la red, y en consecuencia pago por el sofware que utilizo. usar Fontlab+RMX tools+prepolator+superpolator+metrics machine+ Glyphs+rounding ufo = demasiada pasta para que sea una afición altruista.

    • Responder febrero 22, 2013

      Don Serifa

      Claro que no es una afición altruista. Pero es que hay modelos de negocio alternativos al actual que pueden llegar a dar más dinero que el convencional. Creo que al final estamos todos de acuerdo en lo esencial y es que el diseñador de tipos debe obtener una recompensa por su trabajo, pero ello tal vez no signifique cobrar chorrecientos euros por una familia tipográfica. O sí. El tiempo lo dirá.

      Y gracias por comentar aquí, maestro ;)

      • Coincido con Josep plenamente como lo hice antes con Daniel , ¿Porque invertir tanto dinero en programas, plug-ins, tools, etc. necesarios para generar un trabajo en el que además inviertes muchisimas horas de trabajo, estudio e investigación y luego vas y lo regalas?.
        Está bien queda en decisión del autor “regalar” u ofrecer su trabajo, pero esto no hace más que contribuir a un sistema despiadado que ataca posibilidades futuras., ¿No somos nosotros mismos los que contribuimos a propiciar un sistema perverso?…

        Me da la impresión que nos dejamos llevar por la marea, es decir: el sistema de libre tránsito y gratuidad de la red no es más que un pretexto útil a los intereses de las grandes compañías, que lucran gracias a tu aporte con publicidad, servicios de comunicación u otros modelos subterráneos para ganar dinero y si no lo creéis mirad las bolsas y como cotizan estas compañías, etc..

        Para muestra un botón, lo que ha pasado con la música, el cine, etc.. ¿Acaso no se han planteado nuevos modelos de comercialización?…bueno algunos empiezan a funcionar quizás más lentamente porque vamos a dos velocidades, la nuestra, humana y la otra que es digital y de muchos vivos on line.

        El modelo de la nueva economía digital muestra otros caminos válidos y más equitativos en términos de recompensa al trabajo y el esfuerzo como el crowdfunding.
        No es un gran negocio el del tipógrafo que vende sus derechos de uso, claro está, igualmente debería buscar alternativas que recompensen su trabajo.
        Como ejemplo que la red se denomine “nube” ya os dice algo ¿o no?. Pongo uno: la gran compañía Adobe está intentando vender por suscripción mensual sus programas en uso (renting) on line, únicamente vía “nube”, y ni que decir las apps. para iPads, smartphones, tablets que se comercializan a bajo coste en iTunes.

        No sería más ordenado el comercio de licencias por uso, es decir yo hago una tipografía, tú la usas para una publicación específica y pagas el derecho de uso solo para esa publicación. No es necesario que la compres en su totalidad.
        Es una idea: el número de IP del usuario o una cuenta (como una licencia de conducir se tratase) debería obligar en todo lo que se usa en la red a registrar sus utilizaciones comerciales. Aunque parezca sacado de la novela de Orwell esta manera de identidad (solamente en los usos, olvidad que parezca un sistema policial, nada de eso por favor) podría resolverlo en parte.

        Si queréis un mejor ejemplo los bancos de imágenes funcionan bien o mejor y es un claro ejemplo de lo que se podría hacer con las tipografías.
        Cuando necesitas una imagen pagas y te la bajas, si necesitas más te afilias y adquieres cupones de derecho. Las tipografías como todo código tienen un identificador que bien podría servir para proteger el uso indebido o mejor impago…etc., si no ha sido registrado por un usuario identificado poder anular de alguna forma su aplicación: borrado, tachado, error de impresión etc.. Creo que podría ser posible y no debería ser una idea utópica si hoy se pueden hacer muchas maravillas ¿porqué no, en la tipografía funcione o no según un programa encriptado?.

        Parece que hoy en este tema de derechos todo queda condicionado a la moral o la ética, a la buena voluntad y valoración por parte de los “usuarios” a los autores, pero no, el sistema facilita un uso en libertad, dónde se aprovechan todos los caminos sean los legales o moralmente cuestionables y los otros… los que queráis denominar.
        Porque pienso que contribuir a buscar alternativas más justas no necesariamente significa cuestionar la libertad de los autores o los “navegantes” de hacer lo que se les ocurra, hay otras cosas que se refieren a esto en el mundo real que deberían ser más preocupantes. “¡La libertad es libre!” pero cuando ella no se beneficia de los demás en gran medida, deja de ser libertad para perjudicar el esfuerzo de los otros.
        Pues ¿Soy libre de arrancar las margaritas porque me place? ¿y si las arranco todas no perjudico el jardín? dejando a los demás sin poder disfrutarlas… pensar cuesta y buscar soluciones también. Perdonad otra vez mi reflexión creo que si buscamos soluciones alternativas todos estaremos conformes.

  • Responder febrero 23, 2013

    Miguel Hernández

    Interesantísimo debate. Yo soy un aspirante a tipógrafo, tengo cuatro tipos entre manos desde, hace ya, demasiado tiempo y desde el comienzo me plantee que debía hacer, si cobrar o no. Hoy creo que sí, que hay que cobrar. Es cierto que devolverle al mundo lo que ta a dado antes a ti esta muy bien, pero de la misma manera que lo hizo… ayudando a los que te planteen dudas, haciendo tutoriales, compartiendo información, etc, pero como también es cierto que durante el día, uno no va recibiendo barras de pan gratuitas o cosas por el estilo, lo suyo es ponerle un precio.

    Ahora bien, el precio tiene que ser acorde a la calidad de la tipo. Lo que no se puede es poner el precio en base a lo que están cobrando otros tipógrafos, de la misma manera que yo no puedo cobrar por una imagen corporativa lo mismo que Interbrand.

    Por eso, intentare ser justo y poner, si o si, un precio acorde a mis primeros trabajos (aunque sea simbólico) y con el paso del tiempo y si mis trabajos alcanzan una calidad alta podré ponerles un precio más “justo” y llamarme tipógrafo. ;)

  • Responder marzo 4, 2013

    José Chávez

    Muy buen tema! Conviene recordar que no sólo se pone precio a una mercancía en función de la “calidad” o del trabajo que implica, también por su demanda, para posicionarla, para promocionar,etc. Conocemos estos objetivos y cómo los maneja el marketing.
    Este juego de precio/valor se tinta de moral para mantener el precio. ¿No hay moral para jugar con el precio y la distribución, pero sí para el uso? ¿No debiera ser al revés: precios puestos con sentido ético (incluído lo lucrativo) y uso atento únicamente a lo técnico/útil?
    No siempre voy a diseñar para un gran encargo, aveces el presupuesto es modesto y resulta apropiado dar algo “cool” o al día. Otras sí, tengo presupuesto y me voy haciendo una biblioteca de tipos. TAMBIÉN puedo comprar un espesor o dos y no toda la fuente. De hecho así es como suelo funcionar. Un abrazo!

  • Muy de acuerdo con en artículo y chapeau a la mayoría de los comentarios.

    Sobre las reticencias con los sitios que mezclan mediocridad y calidad contra los sitios que filtran los tipos que venden… yo lo veo como no querer entrar a comprar a un mercadillo aunque puedas encontrar joyas escondidas. Dependerá de los conocimientos de cada diseñador para saber descartar y escoger. Aunque lleva más trabajo, claro.

  • […] que también): ambos creemos que otra manera de hacer las cosas es posible. Hace poco respondió así a un artículo sobre tipografías gratuitas publicado en Graffica. Yo participé activamente en los […]

  • Responder abril 19, 2013

    Dacil

    Me ha gustado mucho tu artículo. Y me interesa saber que libros sobre tipografía me recomiendas. Me gustaría investigar más sobre como hacer un buen uso de la tipografía. Gracias por compartir.

  • Responder febrero 18, 2015

    Alfredo

    A ver tipógrafos, no nos hagamos tontos, el precio de las tipografías es altísimo, seguro los que diseñan apps para iOS o Android también pasan horas de trabajo y aún así las venden en un dólar, no digo que una tipografía debería costar eso, pero 200 o 400 euros es totalmente ridículo por algo que ni siquiera es exclusivo, ganarían más dinero si las fuentes fueran baratas ¿cual es el problema con eso?
    También, parte de la misma mafia es el software para hacer fuentes, te lo ponen de lo más complicado, si existiera un software donde a tus fuentes creadas en illustrator solo pudieras ajustarles el kerning y demás parámetros, todos estaríamos haciendo tipografías, porque la creatividad sobra (ya si es buena o mala dependería de cada quién). Yo he decidido crear todas mis tipografías y estoy aprendiendo el software, nunca más pagaré por una fuente en mi vida, y no pienso vender las que diseñe más que al cliente para quien la diseñé. Me parece lo más honesto. Saludos

    • Responder febrero 18, 2015

      akismetuser875240173

      ¿Cuánto tardas en hacer una tipografía? Porque yo necesito un mínimo de 6 meses…

    • Responder marzo 18, 2017

      ZEP

      Coincido 100% aunque también creo que debe llevar su tiempo, no es fácil, de hecho, las tipografías modernas, salvo muy pocas excepciones, me resultan una basura visual. Será que tengo mis años de diseñador y soy de la vieja escuela, donde calcábamos las fuentes, dibujábamos y analizábamos letra por letra. Eso agudiza el ojo, cosa que los jóvenes de ahora no tienen. Ni hablemos de las “handwritting” tan de moda. Esas pueden llevar un ratito nomás, y aparecerán en MyFonts por 20 euros!!! Una locura. Los diseñadores nos sentimos atados a los caprichos de los tipógrafos con sus permisos y demás! Estamos en una época donde las grandes compañías están buscando la manera de apretarnos, acorralarnos en una bola de consumismo, en una bola controlada para no darnos libertad. Ese es el fin, los derechos no existen, la libertad, cada vez menos en todos los sentidos. Saludos!

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