Caligrafía actual (I. Introducción)

Caligrafía actual (I. Introducción)

¿Por qué adornar las letras con innecesarios regalos? En un afán de libertad de expresión me lleno de valor para vomitar ciertos pensamientos sobre la letra en su estado mas primitivo; el escrito a mano, donde nacen y crecen los rasgos más primordiales de su futuro desarrollo en aplicaciones tipográficas digitales o dibujos cargados de expresividad «contemporánea».

Incluso al leer la palabra «contemporánea» me asaltan dudas sobre un estado permanente de post-modernismo en el que estamos casi ahogados, a priori aún duradero.

Todo es post-modernismo y todo está cargado de guiños al pasado, los cuales admiro y utilizo en mi día a día, pero, ¿dónde reside el límite «científico» para explicar el porqué de muchas costumbres que hoy en día rodean a la tipografía y a la caligrafía especialmente?

El pasado es un regalo del que estudiamos los que practicamos la escritura, de donde nos nutrimos —o nos aconsejan nutrirnos— de una manera casi académica. Justo y necesario. Pero es un estado de tránsito, pasajero y de aprendizaje que debe durar un tiempo limitado. La escritura refleja, como lo hace el diseño gráfico, la sociedad de la cual se nutre, en una simbiosis bonita que aporta otros matices y unas características nuevas que aplicadas a este arte están lejos de ese academicismo sugerido.

Tan solo una mirada rápida a un texto escrito a mano basta para poder descifrar cosas de él, cosas que a mí particularmente me interesan; la velocidad, la textura, la expresividad en su conjunto. Una expresividad que no relaciono con la personalización de cada estilo de una u otra manera, sino con la rotura de unos hilos intrínsecos, secos, pastosos, que interfieren en la evolución hacia una caligrafía adaptada a nuestro tiempo y con un respeto a su pasado. El respeto no es el calco del estilo con otra mano.

Por eso es que en estos momentos mis ojos están puestos en una cierta expresividad, a veces lejana de la legibilidad como un gran amigo y maestro me aconsejó. Los descubrimientos de tal investigación visual me llevan a los lados mas sombreados de la caligrafía, los que muchos no ven o no detectan. Esas piezas, en la calle, escritas encima de un cartel con solera, que nadie mira, pero donde una mano libre y sin vicios vive detrás.

Con todo esto no me decanto por algo en concreto, sino es el primero de los post donde desarrollaré, a modo de capítulos, unos pensamientos basados en la caligrafía contemporánea que respeta la historia, pero que no duerme con ella.

Autor

Diseñador gráfico, calígrafo y diseñador de tipos. Co-fundador de Typocran, miembro de Calligraphi.ca y actualmente docente de tipografía en cursos de verano en IED Madrid y en workshops de caligrafía expresiva.

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